My sweet rainy days II. Capítulo 2

La señora Song sujetaba a Lucille en brazos y la miraba con los ojos húmedos y barbilla temblorosa. Hyo Sun estaba sentada junto a Sang Hyun en el sofá. Ambos miraban con ternura como In Yoon se había emocionado al sujetar a su nieta en brazos después de tanto tiempo. Lucille ya no era el bebé recién nacido que había acunado en un hospital de San Francisco. El señor Song también contemplaba la escena, pero él fingía dureza y serenidad aún sin nadie que lo viera. Estaba medio escondido, apoyado al marco de la puerta del comedor. En su interior se moría de ganas por sujetar en brazos a esa niña tan bonita que veía por primera vez, lo que le quedaba de uno de los dos hijos que había perdido hacía más de dos años, pero él nunca lo hubiese reconocido. Hwan Seok era orgulloso y frívolo, pero también tenía su corazoncito y estaba haciendo de tripas corazón para contener las lágrimas. Suspiró y se dio media vuelta, encontrándose a Maggie detrás de él. Acababa de llegar del cementerio y no la había oído entrar en la casa. Ella sonrió sin despegar los labios.

  • ¿Por que no la coge? Seguro que le hace ilusión, y a ella también. - le dijo.
  • Tengo cosas que hacer.
  • Cariño, no te habíamos oído entrar. - dijo In Yoon, acercándose a su marido. - ¿No te alegras de conocer a Lucille? Es una niña hermosa. - Hwan Seok miró a su nieta.
  • Tiene... tiene unos ojos muy bonitos. Pero unos ojos claros se ven raros en unos rasgos asiáticos. - dijo.
  • Anda, calla y coge a tu nieta en brazos. - dijo la señora Song, dándole la niña a su marido al que no le quedó más remedio que cogerla.
  • Reconoce que se te está cayendo la baba, papá. - dijo Hyo Sun, levantándose del sofá. - Maggie pareces cansada, ¿por que no te acuestas un rato?.
  • Si, sigo con Jet Lag. Supongo que me sentará bien una siesta, pero Lucille...
  • No te preocupes por tu hija. Mira, tienes a cuatro personas que están pendientes de ella. Estará bien.
  • Muchas gracias, Hyo Sun.
  • Acompáñame. - Hyo Sun la llevó a una habitación que había al fondo de un pasillo oscuro. - Esta es mi habitación. Espero que estés cómoda.
  • Sólo me tumbaré un rato antes de regresar a Seúl. No quiero dejar mucho tiempo sola a mi hermana. - se sentó sobre la cama diván color marrón que le recordó a una caja.
  • Cheol Yong estará cuidando de ella. Tal vez tengan problemas con la comunicación, pero él es un buen chico. - Maggie asintió mientras bostezaba. - Anda, túmbate y descansa. Nosotros cuidaremos de Lucille.

La risa escandalosa de Cheol Yong despertó a Regina. Estaba mirando un programa de variedades en la televisión y se reía de algo que habían hecho. Regi abrió los ojos. El dolor de cabeza con el que se había metido en la cama se le había ido casi del todo y se encontraba mejor, aunque aún se sentía cansada y un poco desorientada. Al menos ya no sentía náuseas. Salió del cuarto con la cabeza agachada y arrastrando los pies y se asomó al salón comedor. Cheol Yong dejó de reírse cuando la vio y se levantó del sofá rápidamente, casi de un salto.
  • ¿Agua? ¿Comer? - le preguntó. - Sienta, sienta. - Regina sonrió y fue a sentarse al sofá.
  • Me apetece un vaso de agua, por favor. - Cheol Yong arqueó una ceja. - Agua. Por favor. - dijo despacio.
  • ¡Sí!
Dio media vuelta y entró en la cocina. Regina se reía en su interior y le miraba de reojo. Cheol Yong salió de la cocina con un vaso de agua y se lo dio con una tímida sonrisa dibujada en los labios. Ella le dio las gracias y cogió el vaso. Cheol Yong miró a su alrededor sin saber que hacer, que ofrecerle o que decir, y acabó sentándose de nuevo en el sofá. Estaban los dos sentados el uno al lado del otro en silencio. Cheol Yong se mordía el labio, quería hablarle pero no sabía qué decir. Ella empezaba a sentirse un poco incómoda con ese silencio. Se bebió casi todo el vaso de agua entero de golpe y cuando se la hubo acabado fue a la cocina a dejar el vaso vacío. Cheol Yong la siguió con la mirada. Cuando Regina salió de la cocina Cheol Yong desvió la mirada hacia la televisión para fingir que no la estaba mirando, y Regina se dio cuenta.

  • Voy a darme una ducha. - le dijo. Él la miro y se levantó. - Ducha. - Cheol Yong asintió y volvió a sentarse.

Yoo Yun Ki era muy bonita y dulce. Tenía el pelo teñido de castaño con mechas más claras y llevaba un corte por los hombros muy despuntado. Llevaba puesto un abrigo largo de color blanco con pelo gris en la capucha y unos guantes morados, a conjunto con su gorrito y su bufanda. Estaba esperando en la calle frente a la puerta del edificio donde Seung Ho trabajaba. Se estaba haciendo de noche y las luces de las farolas y de los comercios ya estaban encendidas y se reflejaban en el suelo mojado. Corría un aire muy frío. Yun Ki llevaba más de quince minutos esperándole ahí cuando él salió. Seung Ho puso cara de sorpresa al verla pues no se la esperaba, y luego sonrió. Ella agachó la mirada con una sonrisa tímida dibujada en los labios.

  • ¿Que haces aquí? - le preguntó mientras se abrochaba el abrigo.
  • He pensado que tal vez podíamos ir a tomar algo. Quiero decir, si no tienes nada que hacer.
  • No, claro que no. ¿A donde te apetece ir? - le preguntó, pasándole un brazo por encima del hombro.
  • A ese restaurante donde cenamos la primera vez. Si tu quieres, claro.
  • Hacen una comida muy rica, vayamos allí.


Habían dejado a Hyo Sun en el edificio donde vivía ahora que iba a la universidad en Seúl e iban los tres solos en el coche. Lucille se había dormido durante el viaje en coche sentada sobre el regazo de su madre que la abrazaba. Maggie estaba sentada en el asiento de atrás del coche de Sang Hyun, y él conducía. Miraba por la ventana, cansada y pensativa, cuando le pareció a ver a Seung Ho agarrado a una chica. Entonces revivió de golpe y se puso tensa, aferrando la cara al frío cristal mirando en la dirección donde le parecía haberle visto. Pero había demasiada gente en la calle.

  • Mira Maggie, este es el edificio donde trabaja ahora...
  • ¡Seung Ho! - dijo Maggie, interrumpiéndole. Lucille abrió los ojos.
  • Sí, ¿como lo sabías?
  • Creo que le he visto.
  • Es posible, acaba sobre esta hora. Daré media vuelta y le recogeremos.
  • Creo que estaba con una chica.
  • Oh, se tratará de Yun Ki. Entonces es mejor que no les molestemos.
  • ¿Es su novia?
  • Creo que no. Aún no. Pero le gusta.
  • Ah... - Maggie miró a su hija y le dio un beso en la frente. - Siento haberte despertado, cariño.

Sang Hyun y Maggie se encontraron a Regina y a Cheol Yong jugando al parchís en la mesa de la cocina. Ambos se reían, se les veía que se estaban divirtiendo. Sang Hyun y Maggie se miraron y se rieron. Luego Maggie fue un momento a la habitación que ocupaba para dejar a Lucille en la cama aún con la sonrisa dibujada en los labios. Tanto Cheol Yong como Regina se habían ruborizado.

  • ¡Hyung! - exclamó Cheol Yong, levantándose de la silla.
  • ¿Has cuidado bien de la hermana de Maggie?
  • Como puedes ver, si. - sonrió satisfecho. Luego ambos salieron de la cocina.

Maggie volvió a entrar en la cocina y Sang Hyun y Cheol Yong fueron al salón comedor.
  • Regina, ¿como te encuentras? - le preguntó Maggie a su hermana.
  • Bastante mejor. Pero odio el Jet Lag. ¿Tu como te encuentras?
  • Cansada, al meno he dormido un rato en casa de la familia Song. - Maggie se sentó en el sitio de Cheol Yong.
  • ¿Cómo ha ido? ¿Se han alegrado de ver a Lucille?
  • La señora Song se ha emocionado. Al señor Song le ha costado un poco más, pero luego estaba encantado con ella.
  • ¿Has ido al cementerio? - Maggie asintió. - ¿Cómo te has sentido?
  • Rara. Apenas recuerdo a Joong Won. Es triste, es el padre de mi hija. - suspiró.
  • Piensa que es normal, ha pasado mucho tiempo.
  • Oye, cambiando de tema... parece que tu y Cheol Yong os lleváis muy bien. - dijo Maggie sonriendo con picardía.
  • ¿Qué insinúas? - Regina se ruborizó y Maggie se rió. - Es muy divertido, y apenas sabe hablar inglés. Es muy mono.
  • Chicas, vamos a comprar un poco de comida a un restaurante de comida rápida que hay cerca de aquí, ¿os apetece algo? - preguntó Sang Hyun, asomándose por la puerta. Ambas asintieron.

Seung Ho pagó la cuenta. Yun Ki estaba de pie junto a la puerta, esperándole ya con el abrigo y los demás accesorios puestos. Durante toda la cena había estado a punto de confesarle sus sentimientos que tan obvios eran, pero no había tenido el valor de hacerlo. Cuando salieron del restaurante empezaron a pasear sin ninguna prisa por la acera. La zona donde estaban era tranquila y se respiraba aire puro porque había bastantes árboles. Yun Ki le condujo hasta un parque que había ahí al lado sin que él se diese cuenta. Había pensado que tal vez allí, sentados en un banco junto a la frente, lograría armarse de valor y decirle lo que sentía. O tal vez sería él quién se lanzaría. Pero Seung Ho se paró y miró la hora en su iPhone blanco antes de que llegaran a ese parque, fastidiándole el plan.

  • Son casi las diez, debo irme.
  • ¿Tan pronto?
  • Por la chica norteamericana, Maggie. Te he hablado de ella durante la cena. Espero que no te importe.
  • En absoluto, entiendo que quieras estar con una amiga que hace tanto tiempo que no ves. - Seung Ho sonrió y le retiró un mechón de delante de la cara.
  • Eres un sol, Yun Ki. - dijo, y le miró los labios. Ella se dio cuenta y se puso nerviosa. - Yun Ki...
  • ¿Qué? - estaba segura de que iba a besarla, pero Seung Ho estaba vacilando demasiado.
  • Nada. Mañana te llamo.

Maggie estaba recostada en el sofá, mirando la televisión a oscuras en el salón cuando Seung Ho llegó a casa. Los demás hacía un buen rato que se habían ido a dormir. Ella se incorporó al verle entrar y él se sentó a su lado tras descalzarse y quitarse el abrigo en la entrada. Se miraron a los ojos. Maggie le sonrió. La luz de la televisión hacía brillar sus rostros.

  • ¿Cómo ha ido tu cita? - le preguntó ella.
  • Bastante bien. - Maggie se acercó más a él y él sonrió. - ¿Que quieres?
  • ¿Como que qué quiero? ¡Cuéntame más! ¿Cómo es ella? ¿A que se dedica?
  • Es muy mona, un poco tímida, simpática... Tiene veintitrés años y es farmacéutica licenciada.
  • ¿Te gusta? - él asintió.
  • Me siento muy bien con ella, lo único que me incomoda es que... No es muy habladora y, pues que no hablamos mucho. Todo lo demás de ella me gusta. - Maggie sonrió. - ¿Y tu que?
  • ¿Yo que, qué? - Seung Ho se rió.
  • Que si estás con alguien, si hay alguien en tu vida, algún chico.
  • He tenido varias citas durante este tiempo pero no salieron muy bien. Ningún chico de mi edad está preparado para ser padre, ya sabes. Todos salen corriendo cuando les presento a Lucille.
  • ¿En serio? ¡Pero si ella es la niña más bonita que he visto nunca! - dijo Seung Ho sonriendo.
Regina entró en el salón en ese momento adormecida, con Lucille en los brazos. La dejó en el suelo y la pequeña fue corriendo a su madre, que la levantó del suelo y la sentó sobre su regazo.

  • Se ha despertado y quiere estar contigo. - Regi dio media vuelta y regresó a la habitación.
  • ¿No puedes dormir, mi niña? - Lucille miró a Seung Ho y sonrió. - Él es tu tío Yang. Te he hablado de él. Te compró tu primer vestido, ese que te gustaba tanto.
  • Tu madre estuvo a punto de no dejármelo comprar. - Maggie se rió.
  • Nos lo pasamos bien juntos esos meses, ¿verdad?. - Seung Ho asintió.
  • Esos momentos fueron lo bueno entre lo malo.
  • Me acuerdo de esa noche en el barco, cuando fuimos a ese hotel.
  • ¡Pero si te la estropeé!
  • No, bueno, solo un poco. Fue muy divertido. - ambos se rieron. - Creo que es hora de que volvamos a la cama, ¿no crees, Luci?. Espero que mañana las tres estemos ya recuperadas y podamos ir a dar un paseo. - dijo Maggie, dejando a Lucille a la vez que se levantaba del sofá.
  • ¿Por que no vamos a dar un paseo todos juntos? Mañana es domingo, no trabajo. - dijo Seung Ho, levantándose también.
  • Podríamos ir a algún parque, tal vez a ese monte donde hicimos un picnic una vez. Dile a tu chica que nos acompañe, así la conozco.
  • Está bien. Seguro que le apetece.
  • Dale las buenas noches a Seung Ho, Luci.
  • Buenas noches. - dijo Lucille en voz baja. Seung Ho se agachó a su lado.
  • ¿Me das un beso? - Lucille le dio un beso en la mejilla. Él sonrió y la cogió en brazos.
  • Creo que le gustas. - dijo Maggie.
  • Y a mi me gusta ella. Yo la llevo a la cama.

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No volveré a decir que dejo esta historia, simplemente la publicaré cuando me inspire para escribir un capítulo ^^'. Así que no prometo tener pronto el siguiente, solo espero que este os haya gustado.

Y dejo un vídeo de la canción de This Love de Maroon 5; si os gusta esa canción seguro que os encanta. La canta Seung Ho, con su peinado a lo Son Goku X). También canta G.O con sus pintas. Tal vez lo meta en la historia más adelante - ya lo iba a meter en la primera parte... -, ¡así que atentos! Y al final Sang Hyun con un toque de rap, ¡disfrutadlo! (Me encanta cuando cantan en inglés~).



Cuando hacen "covers" de otros artistas en inglés me recuerdan a una orquesta xD
(Y estoy enfadada con sus estilistas).

Y como Mir - Cheol Yong - no sale en el vídeo, dejo un gif de él.




Adiós <3

2 comentarios:

Tahis dijo...

Me gustaaaa :) Yo de ser Maggie tendría unos celos increíbles, no sé cómo pudo aguantar hablar con él tan tranquilamente, en fin, que me ha gustado. Me alegro que no quieras dejar la historia :)

P.D: Ya tienes Internet? me refiero a un Internet definitivo.

Tahis dijo...

Sí, en la próxima entrada se arregla un poco con la historia entre Agus y Carla :) La tengo programada para julio. Las escenas... ya sabes, tardarán en llegar unas pocas entradas ^^

Por cierto, el jueves tengo el examen y voy a llevar el pen con FDT para que me lo impriman mientras hago el examen ^^

Besitos, guapa :)